La rueda mágica de las sensaciones gira en modo contínuo avanzando sin rumbo fijo como la sangre que corre por sus venas.cosquillas tibias y caricias múltiples en muecas felices y llantos sinceros.Reflejos motrices marcan el último esfuerzo del ser por no convertir su distimia en su prisión.Hasta que al fin serenos caudales de agua destellen, convirtiendo sus lágrimas en millares de diamantes de forma suya.
